Las altas presiones se prolongarán durante toda la semana que entra, con temperaturas superiores a lo habitual en esta época del año.

Estamos en mayo pero se podría decir que la jornada de este sábado fue un nuevo anticipo del verano que aún está por llegar. Lugo vivió una jornada con 26 grados de máxima, una temperatura que no se consigue en ciertos días de la época estival.

El caso de Lugo no fue excepción sino que se situó en torno a la media gallega. De esta forma, 26 grados de máxima también tuvieron los ferrolanos y pontevedreses mientras que en Ourense se llegó a los 32 y, por contra, en A Coruña solo se alcanzaron 22. En cuanto a las mínimas, Lugo estuvo en la cabeza, con solo 6 grados, veinte de diferencia con respecto a la máxima. Por encima, estuvo Ourense, con 9; Santiago, con 10; Pontevedra y A Coruña, con 11, y, muy por encima, Vigo, con 14.

Esta jornada estival se tradujo en Lugo en una salida masiva hacia las playas y las aldeas -según constataban desde una gasolinera ayer por la mañana, donde se registraron colas para repostar-, en busca de un verano adelantado que ya hizo su presentación en forma de altas temperaturas y que muchos disfrutaron también junto al río Miño.

De cara a la semana que entra, Meteogalicia informa que se mantendrá el tiempo estable. Por lo tanto, la probabilidad de precipitaciones seguirá siendo baja.

Predominarán los vientos del norte, que dejarán diferencias de temperatura significativas entre los valores frescos en el tercio norte y los cálidos del sur. Las temperaturas mínimas serán normales y las máximas serán altas respecto a lo habitual esta época.

Entre tanto, abril fue uno de los más secos de los últimos tiempos registrando solo 60 litros por metro cuadrado en la capital lucense en todo el mes.

 

Fuente: https://www.elprogreso.es/articulo/lugo/sol-anima-lucenses-salir-ponerse-banador/202205081048431575539.html